Traveler humantay lake trek

Mi primera subida a caballo a la laguna Humantay: así fue mi experiencia

Mi primera subida a caballo a la laguna Humantay: así fue mi experiencia

Llevaba tiempo queriendo conocer la laguna Humantay. Había visto fotos de sus aguas turquesas y de la montaña nevada que está detrás. Pero tenía una duda: ¿podría completar la subida?

En octubre de 2026 viajé con Peru Grand Travel y elegí subir a caballo. Nunca había montado, así que ese día viviría dos experiencias nuevas: conocer Humantay y recorrer parte del camino sobre un caballo.

La salida tuvo varias sorpresas, desde el desayuno en Mollepata hasta el momento en que apareció la laguna. También aprendí algo que no había considerado: aunque subas a caballo, la bajada a pie puede requerir bastante esfuerzo.

Salimos desde Cusco

El recorrido comenzó en nuestro hotel en Cusco, a unos 3.400 metros sobre el nivel del mar.

Mientras dejábamos la ciudad, aparecían montañas y paisajes que daban ganas de seguir mirando por la ventana. El guía nos recomendó descansar un poco durante el viaje para guardar energías.

Nuestra primera parada sería en Mollepata, donde desayunaríamos antes de continuar hacia Soraypampa.

Un desayuno con vista al valle en Mollepata

Llegamos a Mollepata, a unos 2.900 metros sobre el nivel del mar.

Por fuera, el restaurante parecía una casa sencilla de la zona. Al entrar, me sorprendió lo bonito que era.

Lo primero que llamó mi atención fueron unas vasijas de barro. El guía nos explicó que recipientes como esos se usaban para preparar chicha, una bebida tradicional. Los que vimos estaban allí como decoración.

En el comedor también había herramientas y objetos andinos. La sala tenía una hermosa vista al valle y entraba una luz cálida que hacía agradable el lugar.

Para desayunar había huevos revueltos, fruta picada y otras opciones. Recuerdo la papaya, la naranja y el melón. Antes de continuar, el guía también nos sugirió tomar una infusión de muña, una planta aromática de los Andes.

Disfruté esa parada. Desde afuera no imaginaba que encontraría un espacio así.

Llegamos a Soraypampa y comenzamos a caminar

Después del desayuno seguimos hasta Soraypampa, a unos 3.900 metros sobre el nivel del mar. Allí comenzó nuestro recorrido a pie.

Las montañas se veían cada vez más cerca. Había varios lugares donde daban ganas de detenerse para tomar fotografías.

Caminamos unos treinta minutos por un tramo que me pareció bastante plano, antes de llegar a la subida principal. Durante el camino pasamos junto a un pequeño canal, un puente y un letrero de la ruta del Salkantay.

También observé plantas de la zona, entre ellas queuñas y otra vegetación andina.

En algunos tramos casi no sentía viento y el ambiente me resultaba templado. Me recordaba a un valle abrigado. Yo había imaginado que sentiría frío durante todo el recorrido, pero ese día no fue así.

Por qué decidí subir a caballo

Quería llegar a la laguna, pero sabía que caminar cuesta arriba podía ser difícil para mí. Se lo comenté al guía y me recomendó considerar la opción del caballo.

Nunca había montado. Aun así, decidí intentarlo.

La subida costó S/80 y duró unos treinta minutos. Ese fue el precio que pagué en octubre de 2026 y solo cubría el ascenso.

Si quieres hacer algo parecido, puedes consultar con tu agencia antes del viaje o comentárselo al guía durante el tour. Pregunta cuánto cuesta, qué parte del recorrido incluye y si hay caballos disponibles.

Para mí, elegir esa opción fue una de las mejores decisiones del día.

Así fue mi primera vez a caballo

Los caballos avanzaban con un paso constante. Mientras subíamos, yo podía mirar las montañas y disfrutar de una experiencia completamente nueva.

En una parte del camino nos detuvimos para que bebieran agua. Recuerdo ese momento porque también pude observar el paisaje con más calma.

Durante la subida veíamos personas que ya regresaban de la laguna. Saber que ellas ya la habían conocido aumentaba mis ganas de llegar.

En un momento le dije al guía que quería caminar. Él me recomendó seguir a caballo y dejar la caminata para el regreso.

Más adelante entendí su consejo. Incluso después de bajar del caballo, necesitaba caminar despacio y tomarme mi tiempo.

Los últimos pasos antes de ver Humantay

El caballo no me dejó junto a la orilla.

Después de bajar, caminé unos cinco metros hasta la parte superior del camino. Allí había un pequeño quiosco con bebidas y golosinas. Me sorprendió encontrarlo tan cerca de la laguna.

Todavía no podía ver el agua, pero ya me impresionaba tener la montaña nevada tan cerca.

Avancé unos tres metros más y, por fin, apareció la vista que tantas veces había visto en fotografías.

Esas distancias son aproximadas y corresponden al lugar donde terminó mi recorrido a caballo.

La sorpresa de ver la laguna en persona

La laguna Humantay está a unos 4.200 metros sobre el nivel del mar.

Antes del viaje pensé que podría encontrarla congelada. Al estar tan cerca de una montaña cubierta de nieve, imaginaba que el agua también tendría hielo.

Pero durante mi visita no estaba congelada. El agua era muy fría y la montaña se levantaba detrás de ella, rodeando gran parte de la vista.

Por momentos corría viento y, en otros, sentía una temperatura agradable. Esa mezcla de nieve, agua fría y momentos de calor fue algo que no esperaba.

También noté una diferencia con mi visita a Vinicunca: durante este recorrido no vi llamas ni alpacas. Aquí mi atención estuvo en las montañas, las plantas y las ganas de llegar.

Cuando finalmente tuve la laguna frente a mí, sentí mucha alegría. Había querido conocerla durante tanto tiempo que me costaba creer que ya estaba allí.

Las fotos me habían dado una idea del lugar, pero verlo en persona fue muy diferente.

La bajada a pie también tuvo su dificultad

Para regresar tomamos otro camino. Era más corto, pero también bastante inclinado.

Al principio pensé que bajar sería sencillo. Después empecé a sentir el esfuerzo en las pantorrillas y las rodillas. Tenía que prestar atención a dónde pisaba y controlar cada paso.

Eso es algo que me hubiera gustado saber antes: subir a caballo ayuda a ahorrar esfuerzo, pero la bajada también cuenta.

Antes del viaje, la asesora de Peru Grand Travel nos había recomendado pasar al menos tres días en Cusco para adaptarnos a la altura antes de hacer una caminata exigente. Esa fue la recomendación que recibimos; cada persona puede necesitar un tiempo distinto.

También me hubiera gustado preparar mejor las piernas para las pendientes. Después de esta experiencia, pensaría tanto en la subida como en la bajada al organizar otra caminata.

¿Qué cambia entre la temporada seca y la temporada de lluvias?

Yo fui en octubre, un mes en el que el clima puede empezar a cambiar. Lo que viví ese día no será exactamente igual en todas las visitas.

Hay dos diferencias que conviene tener en cuenta al elegir cuándo viajar.

Las vistas de las montañas

Durante la temporada seca, generalmente de mayo a septiembre, suele haber más oportunidades de ver las montañas despejadas. Octubre puede ser un mes de transición. Incluso en los meses secos puede hacer frío y correr viento.

En la temporada de lluvias, aproximadamente de noviembre a abril, las nubes pueden cubrir parte de los nevados. Eso significa que podrías encontrar una vista diferente de la que aparece en las fotografías.

El estado del camino

El guía nos comentó que en los meses secos suele haber menos barro. Aun así, las pendientes requieren cuidado.

Cuando llueve, algunas partes del camino pueden ponerse resbaladizas. Esto puede hacer que avances más despacio y cambiar las condiciones del paseo a caballo.

Antes de salir, consulta cómo está la ruta y escucha las indicaciones del guía.

¿Volvería a subir a caballo?

Sí. Me ayudó a completar una subida que me preocupaba y me dio la oportunidad de probar algo nuevo.

Disfruté las montañas, el paseo y la emoción de acercarme sin poder ver todavía la laguna. También valoré los consejos del guía y la posibilidad de avanzar a mi ritmo.

La bajada a pie requirió esfuerzo, pero llegar a Humantay fue un momento muy especial.

Si reservara otro paquete de viaje por Perú que incluyera la laguna Humantay, volvería a elegir la subida a caballo. Se convirtió en uno de mis recuerdos favoritos del viaje.

Si estás considerando un recorrido similar, pregunta a tu agencia si puede organizar el paseo a caballo y si tiene un costo adicional. Para mí, valió la pena sumarlo a la experiencia.

Preguntas frecuentes sobre mi experiencia

¿Cuánto costó subir a caballo?

Pagué S/80 en octubre de 2026. Ese precio solo incluía la subida. Confirma la tarifa antes de contratarlo.

¿Cuánto duró el paseo a caballo?

En mi caso duró unos treinta minutos. El tiempo puede cambiar según el recorrido y las condiciones del día.

¿El caballo te dejó junto a la laguna?

No. Bajé cerca de la parte superior del camino y caminé unos metros hasta el lugar desde donde pude ver la laguna.

¿Habías montado antes?

No, fue mi primera vez. Si tampoco tienes experiencia, coméntalo antes de contratar el servicio y pregunta qué indicaciones debes seguir.

¿Cómo hiciste la bajada?

Bajé caminando por un camino más corto y bastante inclinado. Sentí el esfuerzo en las pantorrillas y las rodillas.

¿Cómo puedo solicitar un caballo?

Puedes preguntar a tu agencia antes del viaje o pedir orientación al guía durante el tour. Confirma la disponibilidad, el precio y qué tramo incluye.

 

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